Alta productividad: El arenado automático mejora la productividad, reduce la necesidad de mano de obra y disminuye los costos de producción.
Consistencia en la calidad: Evita efectos de arenado desigual y aberraciones cromáticas, garantizando superficies limpias sin residuos adheridos.
Automatización avanzada: Utiliza sistemas de control eléctrico y neumático para una alta estabilidad, baja tasa de fallos y funcionamiento continuo.
Diseño ecológico: Un sistema de filtrado independiente con cartuchos asegura una buena extracción de polvo y ventilación.
Reciclaje de abrasivos: Tres tolvas de abrasivos reciclan todos los abrasivos utilizados, reduciendo el consumo y ahorrando costos.
Control preciso de la velocidad: El motor del transportador, controlado por un convertidor de frecuencia, permite una regulación continua de la velocidad para obtener resultados óptimos.
Aplicación versátil: Ideal para piezas de forma plana, como acero inoxidable, vidrio, piedra y componentes electrónicos.